Rodrigo Olavarría: “Subir un disco y pegarlo a un blog es algo que todos podemos y debiéramos hacer”

Olavarría es poeta, traductor y puertomontino de nacimiento. Pero hay más. En los últimos años desarrolló 2 notables blogs cuya base es la música. Discos Violeta y Dicap y más, que -como señalan sus nombres- entregaban la posibilidad de descargar gran parte de la sonografía de la Viola Chilensis, su prole y asociados (estaban los discos de Ángel e Isabel Parra y Gilbert Favre, por ejemplo) y el catálogo del desaparecido sello Discoteca del Cantar Popular, junto a otros clásicos (e inencontrables) de la Nueva Canción Chilena… “Pretendía subir el catálogo entero del sello Dicap que, como sabemos, está en su mayor parte fuera de circulación”, señala Rodrigo Olavarría. Toda su labor pretendía poner al alcance del click de cualquiera un acervo musical (y bibliográfico) que muchas veces había sido descatalogado y hasta ninguneado por la industria discográfica. Todo sin auspicios ni subsidios estatales… Todo bien hasta hace algunas semanas: Blogger cerró la cuenta de Discos Violeta.

Esta es otra historia de cuestionamientos a un sistema que protege la propiedad intelectual de un modo que impide que nuevas generaciones accedan al pasado musical de una comunidad.

¿Por qué comenzaste los blogs?
“Ocurría, y ocurre aún, como pudimos ver en la película de Andrés Wood, que existe una tendencia a crear postales de la Violeta Parra; a generalizar aspectos y fenómenos de su vida que la simplifican y la reducen. El blog Discos Violeta apostaba a todo lo contrario… La gente se quejaba de la falta de acceso a los discos, que eran caros y difíciles de hallar. Entonces, el camino era obvio. El caso del blog de Dicap, que terminó incluyendo músicos chilenos de todas las épocas y tendencias, fue distinto. Cuando vi el impacto del blog de la Violeta Parra, a través de los contadores de visitas, decidí crear este otro blog. ¿Por qué? Porque conocí a los miembros de Quelentaro, Gastón y Eduardo Guzmán. Yo conocía su obra desde los años ochentas, cuando mis padres me llevaron a verlos. Pero los discos, en esa época y ahora, eran casi imposibles de hallar. Estamos hablando de un conjunto completamente revolucionario para la música nacional, toda una narrativa de la vida campesina y social de Chile. Un grupo importantísimo, cuyo completo catálogo está fuera del mercado, sin ser reeditado por más de cuarenta años y sin posibilidad de hacerlo, pues el sello EMI, que los editó originalmente, no está interesado en relanzar sus grabaciones originales. Es tan terrible la desprotección de los músicos chilenos que no tienen forma de recuperar esos discos, de hecho, Quelentaro ha vuelto a grabar esos álbumes ahora, con distinta formación, sólo para poder difundir música que escribieron hace casi 50 años”.

¿De dónde provenía el material para los blogs?
“El material provenía de mi colección personal de discos, de aportes anónimos en su mayoría de coleccionistas, estudiosos y musicólogos que vieron en estos blogs una posibilidad real de dar a conocer la música chilena”.

Olavarría señala que gracias a Discos Violeta, el mismísimo Ángel Parra le pidió ayuda para trabajar en su propio blog, donde el músico puso su discografía completa en forma gratuita. También se contactó con Isabel Parra, su hermana, con la que desarrolló el sitio oficial de Violeta Parra. “Lo único que Isabel me pidió fue que sacara del blog los discos que la Fundación Violeta Parra había publicado”, recuerda.

Entonces ¿Por qué cerró Discos Violeta?
“El blog fue cerrado en forma unilateral por Blogger. No me llegó ningún email donde se me amenazara con una demanda o lo que sea. Tal vez alguien lo denunció y pidió que lo cerraran, lo ignoro. Pero de todos modos, es muy fácil volver a crear ese mismo sitio y supongo que tal como se me ocurrió hacerlo, alguien podría crear una versión 2.0 del mismo blog. Por otro lado, el blog de Dicap sigue arriba y muchos de sus vínculos funcionan”.

Al respecto, Olavarría señala que si bien hasta hace poco pensaba que la discusión sobre los soportes para la música, en la época del internet, quedaría obsoleta en breve, otros son los peligros de la situación. “La creación de los clouds y sistemas parecidos apuntaban a la desaparición del soporte y el paso a la disponibilidad en línea, a la manera de grooveshark y otros soportes. Pero esa idea tiene varios problemas y el primero que veo es que, cuando se generan esas plataformas, se limita la variedad de la música. Digan lo que digan, en grooveshark nunca vamos a encontrar discos que no pertenezcan estrictamente al género pop; y cuando digo pop hablo desde el heavy metal al reggeatón. Entonces la creación de estas plataformas, primero, limita la música que escuchamos impidiendo conocer otras expresiones y, segundo, la música que se da a conocer, es presentada con una calidad de sonido lamentable. Y ese es un tema interesante… Un archivo mp3, que contiene solo parcialmente el material presente en el formato de venta oficial (CD o vinilo)… ¿es un equivalente de ese disco original? ¿Constituye una infracción al derecho de autor poseer un archivo de 128 kbps de un disco de Depeche Mode? Yo creo que no”.

El tema adquiere nuevos bríos mientras se va conociendo levemente la trama del TPP (Acuerdo Trans Pacífico), el nuevo tratado de libre comercio que vincula a Chile con los EEUU y varias naciones de la cuenca oceánica como Malasia, Taiwán, Perú, Australia y Nueva Zelanda, entre otras. Uno de los capítulos de este tratado establece fuertes protecciones a la propiedad intelectual, lo que en términos prácticos significa cortapisas y sanciones a los internautas que compartan y descarguen material desde la web. Como han señalado varios estudiosos sobre el tema, es una suerte de ley SOPA de aplicación geográfica bien situada.

Frente a eso, queda la pregunta sobre la labor de algunos que a través de blogs y otras plataformas desean expandir la cultura de una comunidad. Dice Rodrigo Olavarría: “Nunca me sentí más que un compilador, o tal vez, en son de broma, un funcionario libertario. No soy nada al lado de tipos como César Gómez, un investigador y músico admirable que recopila la música y las tradiciones orales de Chiloé, siguiendo la ruta trazada por Violeta Parra y la gran Gabriela Pizarro. Subir un disco y pegarlo en un blog es algo que puede hacer cualquiera y que todos deberíamos hacer, y así crear una conciencia musical latinoamericana en toda su amplitud. De hecho, debo decir, que los vínculos que se crearon con blogs argentinos, brasileros y peruanos, fueron las mayores satisfacciones que viví en el tiempo de vida activa de los blogs. Agradezco toda la música que pude conocer y que sigo conociendo gracias a ellos. Eso y los cientos de emails y agradecimientos de personas que bajaban los discos de Ricardo Acevedo, Cuncumén, Quelentaro, Arturo Gatica, Huara, Hugo Moraga, José Pérez de Arce, Juan Amenábar, Las Capitalinas, Las Flores de Huancayo, Los Blue Splendor, Los Centrinos, Dúo Coirón, entre otros”.

Tras el cierre de uno de tus blogs ¿qué vas a hacer?
“Yo, humildemente seguir compartiendo discos, mientras se pueda”.

Esta historia sigue.

foto portada: Alejandro Olivares, The Clinic

1 comentario
  1. 443 días ago
    María Verónica

    Disfruté mucho el blog mientras vivía. Me motivó y ayudó mucho en la redacción de mi tesis de pregrado sobre la poesía de Violeta Parra. Muchas gracias y espero, como muchos, la versión 2.0 del sitio.