El silencioso primer rescate de chinchillas en Chile

Recientemente, una agrupación local consiguió un hito en la lucha contra el maltrato animal en nuestro país. Se organizaron y viajaron a Santiago con un solo objetivo: rescatar a un puñado de chinchillas de las manos de uno de los tantos criaderos que por su preciado pelaje hoy las tienen en peligro de extinción.

Los encargados fueron los integrantes de Defensa Animal-vegetal, una organización sin fines de lucro que lucha por la defensa de los animales y el mundo vegetal. “Creemos en lo importante que es cuidar y defender la naturaleza, la base de la existencia de la vida; actualmente está siendo gravemente afectada debido a la inconsciencia de la especie humana, quien  actúa  por su beneficio a corto plazo”, plantea su presidenta Nicole Sandoval, quien relaciona dicha actitud con la crianza en cautiverio de animales que son “cruelmente maltratados y donde no hay ningún respeto a la vida”. Es lo que ocurre, por ejemplo, con las chinchillas de nuestro país.

Una de las chinchillas rescatadas

La chinchilla es un pequeño roedor habitante endémico de la región austral de Los Andes, cuyo pelaje muy apreciado por la industria peletera ha provocado una caza indiscriminada, ubicando a la especie entre aquellas con mayor peligro de extinción. De hecho, las dos variedades salvajes están casi desparecidas, sobreviviendo aún aquella con características de domesticidad.

Un criadero peletero, en tanto, es un establecimiento destinado a la reproducción y crianza de animales que luego son asesinados a fin de utilizar su piel. Las condiciones de crianza son realmente deplorables debido al maltrato, falta de higiene y hacinamiento, además de su cruel destinación. Pese a ello, el SAG (Servicio Agrícola y Ganadero) ha autorizado 35 criaderos de chinchillas, la mayoría dedicados a la industria peletera.

En estas condiciones fueron encontradas las chinchillas

¿Cuál era la situación física, emocional y ambiental de estos animalitos?

Las seis chinchillas que rescatamos son “come pelos”; esto significa que ellas mismas se arrancan el pelo y se lo comen. Este tipo de comportamiento suele aparecer ante situaciones de altos niveles de estrés, sobretodo cuando existe maltrato animal: desnutrición, pelaje en mal estado y heridas en las orejas, debido a la colocación del “aro metálico”, el cual se utiliza para identificar cada animal. Cuando llegamos al criadero las condiciones eran horrendas: pésima higiene, todas las chinchillas encerradas en jaulas pequeñas, donde apenas contaban con espacio para moverse. Los criadores gastan lo menos posible en mantener a los animales. Lo único que les interesa es reproducir la mayor cantidad de crías y luego matarlas cruelmente por su piel. Emocionalmente estaban bastante asustadas y con ataques de pánico. Tiritaban de miedo y emitían un chillido como un “llanto” al ver a una persona.

Hembra "come pelos" con severos daños

Cuéntanos de la gestión realizada como organización para el proceso de rescate

Hace dos meses enviamos una carta formal a cuatro criaderos ubicados en la Región Metropolitana. Nuestra petición fue pedir al criador que liberara aquellas chinchillas que no tenían valor comercial ni por su piel ni como reproductoras. Sólo uno accedió y así pudimos liberar seis chinchillas. Por primera vez en nuestro país se logró este significativo rescate. Nosotros actualmente estamos difundiendo sobre la realidad de los criaderos peleteros en nuestro país, que lamentablemente están autorizados por el SAG, puesto que no existe un control respecto a estos recintos, los cuales son autorizados sin conocer el fin comercial dado por el criador.

Chinchilla con aro de identificación

¿Podrías referirte al rescate en sí?

Tuvimos un largo viaje de casi tres horas para llegar al criadero. Cuando llegamos al sitio, nos llevamos una gran sorpresa ante la pésima higiene entregada por el criador a sus animales y el estado en que se encontraban. Como estos animalitos no soportan más de 26 grados, tuvimos que ingeniarnos para reducir la temperatura del vehículo a fin de evitar en los animalitos un “golpe de calor”. Utilizamos acumuladores de frío y mucho hielo para mantener una temperatura adecuada para ellas.

¿Quién se hace cargo de ellas en la actualidad y cuál será su destino?

En este momento las está rehabilitando la presidenta de la organización, quien posee más de seis años de experiencia con estos animales. Cuando logren rehabilitarse lo suficiente buscaremos buenos adoptantes que quieran cuidarlas y entregarles todo el amor que nunca recibieron.

Para quien quiera participar o informarse de las actividades que realiza la organización, puede hacerlo a través de la dirección de Facebook: Defensa Animal-vegetal.

Fotos: Gentileza Defensa Animal-vegetal

1 comentario
  1. 349 días ago
    karina

    hermoso, una larga vida a estos recursos q ahora se transforman en individuos sintientes