El pasaje más costoso para un muralista en Valparaíso

Maximiliano Muster Krauss tiene 28 años y es un artista visual procedente de Purén, localidad de la IX región. Desde fines de 2011 realiza una residencia artística en Valparaíso, específicamente en el Espacio Fábrica del Cerro Polanco. Además, en la actualidad su obra gráfica es expuesta en la Sala del Departamento de Desarrollo Cultural del municipio porteño y sus instalaciones en la Biblioteca de Santiago. Paralelamente, Muster lleva a cabo intervenciones en espacios públicos, a través del graffiti, el esténcil, el mural y las instalaciones, labor que, según nos explica, realiza “con dedicación y oficio”.

“Me he preocupado de siempre trabajar bajo los códigos de este arte, que es no dañar el patrimonio, desde una perspectiva más bien artística, y no transgresora de la voluntad del otro. En otras palabras, yo no pinto si la persona que me presta el lugar para el acto no está de acuerdo con la temática y menos si no me autoriza para que realice mi arte en su muro”, profundiza Max.

Y así asegura que lo hizo la noche del martes 18 de abril, antes de intervenir el pasaje que se encuentra frente a la escalera de calle Serrano en el Barrio Puerto. “Me dirigí a la señora Passalacqua, consultándole sobre la posibilidad de intervenir con un pequeño dibujo en su pared, que se encontraba de antemano pintada y ella -ante tres personas que la acompañaban- manifestó dele nomás, si total el muro está entero rayado“. Con la venia de la mujer, Muster realizó un pequeño dibujo en la pared, pero cuando ya terminaba, a eso de las 6 de la tarde, llegó una pareja de carabineros y todo se puso color de hormiga.

Esta es la pequeña intervención que realizó Muster

El peso de 500 mil pesos

Max cuenta que de un palmetazo el cabo M. Araneda le dio aviso de su supuesta falta, para luego intentar llevárselo detenido por estar rayando la muralla. Sin embargo, Muster tenía algo que decir y consiguió finalmente ser escuchado por el uniformado: Estaba autorizado por la dueña de la casa para intervenir el lugar. El carabinero accedió a subir a preguntarle a la mujer. “En este instante bajaron las tres personas acompañantes de la casa de la señora, quienes le dijeron a la carabinera acompañante de Araneda y a otro carabinero que se acercó de repente que ella –Passalacqua- me había dado permiso, que no me preocupara”, detalla el artista.

En los 20 o 30 minutos que esperó a que bajara el cabo Araneda, Max les pidió a los otros uniformados -que a esa altura ya sumaban seis- que terminaran con el procedimiento, pues debía ir a una reunión imponderable en Balmaceda Arte Joven por una residencia. “Ellos se burlaron de mí, me decían que cómo podía ser arte trabajar en las calles pintando; les volví a replicar y no escucharon”, continúa. En eso estaba Muster cuando vino lo peor. El cabo Araneda baja con un papel donde “me explica que la señora se retracta del permiso y evalúa el daño de mi dibujo de 70 centímetros en $500.000”, cuenta Max. “Yo no hice más que pedirle a la señora que dijera la verdad y ella me dijo que sí, que me había dado permiso, pero ella quería acabar con los rayados. Le expliqué que eso no era un rayado y ella se encerró, mientras carabineros junto a este sospechoso cabo me encerraron en un auto, mientras esperaban un furgón para llevar mi bicicleta”, agrega.

La misma persona que –como asegura Muster- lo había autorizado a pintar su muralla, ahora le quitaba el piso y legitimaba su detención. ¿Qué ocurrió? “Yo creo que el sospechoso actuar de ese carabinero, que de alguna manera cambió el pensar de esa señora por el mero hecho de hacerle sentir la posibilidad de ganar dinero a costa de mi situación, es un acto discriminatorio, prejuiciado e ignorante”, cree el afectado.

Intentamos hablar con la señora Passalacqua, quien vive en Santiago y no viaja muy seguido a Valparaíso. Le dejamos nuestros contactos en un local cercano de su propiedad, para que nos pudiera dar su versión de lo ocurrido, pero nunca recibimos respuesta.

En esta casa pidió autorización Maximiliano para intervenir su muralla

El robo inútil

Max fue llevado a la Segunda Comisaría Central de Carabineros, donde estuvo desde las 19:30 horas hasta las 10:00 de la mañana del otro día “en una celda asquerosa, por decir lo menos”, recuerda Muster. Allí dice que se topó con más universitarios detenidos por pegar afiches y hacer graffitis que con delincuentes habituales. Luego de eso fue trasladado a la Fiscalía, desde donde pudo salir en libertad recién las 2 de la tarde. Ochenta días de investigación y la medida cautelar de no acercarse por ese tiempo al lugar ni hablar con la mencionada señora, fue por ahora la resolución del tribunal.

Sin embargo, las consecuencias para el artista no terminaron allí. Max consiguió recuperar la bicicleta con la que había llegado al lugar del arresto sólo luego de dos horas después de su liberación. Tenía, eso sí, estampada la mano amiga de Carabineros. “No sabían dónde estaba. Al encontrarla me la devolvieron desinflada completa y con la cadena destruida”, cuenta el artista. Pero una situación mucho más grave ocurrió con sus materiales de trabajo. “Carabineros fuera de mi alcance sacó todos los lápices de mi mochila”, relata Muster. En total, siete lápices de ilustración -avaluados en $8.000 cada uno- y una pluma pincel, que es el mejor con el que cuenta. “Lápices que no servían para los muros, sino para mis dibujos sobre papel y mi subsistencia en Valpo al fin y al cabo; lápices que ellos nunca declararon y que deliberadamente se dejaron, pues en el parte aparecían sólo un plumón y una lata ironlak, y me robaron el resto”, detalla Max.

Así se terminaba de pintar un cuadro enmarcado en la satanización que del graffiti se ha hecho por parte de las autoridades, coloreado con el interés que da el billete y salpicado del toque surrealista que entrega el ver a un par de uniformados interesados en nada menos que lápices.

Hace unos días todos los rayados fueron borrados, pero curiosamente no ocurrió lo mismo con el de Muster...

Fotos Rens Veninga

3 commentarios
  1. 346 días ago
    Leonardo

    Así dan ganas de pasarse por la raja a la autoridad

  2. 250 días ago
    Hector Tito Flores

    “Terrible autoridá” … super domésticos, pichicateaos todo el rato…

  3. 125 días ago
    katherine O

    Maximiliano, así la gente que no siente el arte y vive en el miedo siempre terminará encerrando la libertad de los demás. Quien vive del miedo no puede valorar el aire que respira y el agua que bebe