<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>ciudadinvisible.cl &#187; especiales</title>
	<atom:link href="http://www.ciudadinvisible.cl/category/especiales/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ciudadinvisible.cl</link>
	<description>Periodismo Independiente</description>
	<lastBuildDate>Mon, 20 May 2013 18:43:10 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<!--Theme Powered by korevolution.com-->
		<item>
		<title>Allende, yo (yo) lo conocí</title>
		<link>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/allende-yo-yo-lo-conoci/</link>
		<comments>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/allende-yo-yo-lo-conoci/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 12:58:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Mellado</dc:creator>
				<category><![CDATA[allende not dead]]></category>
		<category><![CDATA[especiales]]></category>
		<category><![CDATA[allende]]></category>
		<category><![CDATA[crónica]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ciudadinvisible.cl/?p=1351</guid>
		<description><![CDATA[El (futuro) escritor Marcelo Mellado rememora cuando conoció al (futuro) presidente.]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Ilustración: Alvarex</strong></p>
<p><strong>Al compañero yo lo conocí personalmente</strong>, fue un viernes de primavera el 69, probablemente, teníamos 11 ó 12 años, veníamos con un amigo del colegio en una demorada vuelta a casa, veníamos hueveando. El fin de semana se abría para nosotros con los tonos claros de la temporada primavera-verano. En esa época nosotros tomábamos un bus de la <strong>Empresa de Transportes Colectivos del Estado</strong>, gratis. Habíamos decidido, como otras veces, bajarnos en todos los paraderos que pudiéramos y volver a tomar el bus, era un juego raro, pero era un juego que nos servía para eternizar la vuelta a casa. Veníamos por la calle Apoquindo, barrio Las Condes, <strong>el barrio cuico santiaguino</strong>. Cuando estábamos frete al paradero del <strong>Estadio Italiano</strong> o, más bien, en el del <strong>Instituto Cultural de Las Condes</strong>. </p>
<p>En ese punto nos aburrimos del juego y nos pusimos a hacer dedo; no pasó mucho rato y se detuvo junto a nosotros un <strong>Mercedes Benz</strong> color verde agua con un caballero en su interior que se ofreció a llevarnos. No mucha gente tenía un vehículo como ese en el Santiago de aquel entonces. Fue un gratísimo viaje, el caballero, que también era nuestro chofer, nos preguntó nuestros nombres y por nuestros estudios, conversó con nosotros por nuestro futuro profesional y nuestro deseo al respecto. De pronto, y este fue el momento del clímax de nuestro encuentro, nuestro chofer nos pregunta, a boca de jarro, si nosotros lo conocíamos a él, <strong>no sin un dejo levemente ególatra</strong>. Yo levanté mi dedito, lo recuerdo bien, como si estuviera en una clase del colegio y él fuera un profesor que pregunta y le respondí: <strong>usted es don salvador Allende</strong>. <strong>Me reconociste, Mellado, me dijo</strong>. Ojo, recordaba mi apellido; en esa época nos tratábamos por el apellido. Le debo agradecer a mi padre, gran consumidor de noticias y comentador de las mismas, aunque antiallendista, el haber reconocido al que luego sería el compañero presidente Allende, y el que en ese entonces era presidente del Senado y, obviamente, precandidato a la presidencia de la república. </p>
<p>La conversación no duró mucho porque ya habíamos llegado a Providencia con Lyon, él iba a su casa que quedaba en <strong>Guardia vieja</strong>, a un par de cuadras de ahí. </p>
<p>Siempre recordaré con cariño ese encuentro que para mí fue clave, desde ese día fui un <strong>allendista acérrimo</strong> y apoyé todo lo que pude su gobierno y su legado. También me da pena, creo que conocí a uno de los últimos caballeros del siglo XX chileno. Siempre le agradeceré que haya invertido 20 minutos de su tiempo en dos niños que jugaban por la calle. <strong>Lo demás es historia, la otra</strong>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/allende-yo-yo-lo-conoci/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Allende Not Dead</title>
		<link>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/allende-not-dead/</link>
		<comments>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/allende-not-dead/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Sep 2011 16:34:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ciudadinvisible.cl</dc:creator>
				<category><![CDATA[allende not dead]]></category>
		<category><![CDATA[destacados]]></category>
		<category><![CDATA[especiales]]></category>
		<category><![CDATA[rock]]></category>
		<category><![CDATA[salvador allende]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ciudadinvisible.cl/?p=1238</guid>
		<description><![CDATA[Especial del ícono político chileno Salvador Allende]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><P ALIGN=right><span style="font-size:10px;font-weight:bold;line-height:10px">“Allende vive Allende vive Allende vive Allende vive”</span><br />
<span style="font-size:10px;font-weight:bold;line-height:10px">Jorge González, “Allende vive (y yo sé dónde)”</span></p>
<p>Todos los países latinoamericanos tienen sus fechas bisagra. En el caso chileno, <strong>el 11 de septiembre de 1973</strong> sigue siendo el momento en el que se parten las aguas de cualquier discusión. O se inician otras. En medio de todo eso, como un muerto que no para de nacer, interpretado/reinterpretado/reconstruido, <strong>la figura de Salvador Allende regresa</strong>.  </p>
<p>Finalmente, <strong>el pasado domingo 4 no se le hizo un funeral oficial</strong>, como su entorno lo adelantó. Pudo más el duelo por el accidente del CASA 212. Iba a ser el tercer funeral de Allende, tras las pericias aquellas en mayo pasado, cuando su cadáver fue exhumado y abordar así una de las incógnitas profundas desde la caída del gobierno de la Unidad Popular. <strong>Allende se suicidó o fue asesinado</strong>. La autopsia reveló que el presidente, finalmente, <strong>se autoinfirió el tiro que le costó la vida</strong>. Si acaso esta información de la medicina legal resulta relevante para el sentir de millones, es una interrogante donde se mezcla lo emocional, lo cultural y lo político. </p>
<p><div class="wp-caption alignleft" style="width: 310px"><img alt="" src="http://i223.photobucket.com/albums/dd181/Mad_Dan_2007/CompaeroPresidente.png" width="300" height="344" /><p class="wp-caption-text">Especial: Allende Not Dead</p></div>Debe ser también que vivimos una época especial. El año del malestar, dicen; el año donde la política volvió a la cotidianeidad chilena y donde han (re)surgido temas como la desigualdad, la legitimidad de la violencia social y cuestionamientos profundos al modelo de país instaurado tras el 11, y mantenido en vilo por dictadura y la concertación. No por nada, la renacionalización del cobre, uno de los hitos del gobierno de Salvador Allende, ha sido retomado como argumento para financiar una educación pública que asegure mejoría en la vida de millones de chilenos y chilenas. </p>
<p>En esta ocasión, ciudadinvisible.cl ofrece una edición especial sobre Salvador Allende, en donde recibe la colaboración de revista <a href="http://www.revistasudestada.com.ar/web06/">Sudestada</a>, de Buenos Aires, Argentina, así como del archivo histórico de nuestros tiempos en papel. </p>
<p>El médico que provenía de una familia acomodada y que tomó como suyas las banderas de la lucha popular chilena. Que pasó por Valparaíso, donde estudió en el hoy tomado liceo Eduardo de la Barra, y habría tenido contacto con Juan Demarchi, un zapatero anarquista. En ese sentido, como nos recordará <strong>Ernesto Guajardo</strong> en su columna, no olvidamos que Allende, así como el proyecto de la Unidad Popular <strong>es producto de un proceso histórico</strong>, de miles de vidas, de hombres y mujeres, muchos de ellos anónimos, que fueron pergeñando un Chile distinto, desde fines del siglo XIX, en las primeras organizaciones obreras, allá en el norte grande. Son dos caminos siempre: La construcción para arriba, para ser gobierno/la organización popular autónoma. <strong>Allende fue líder y aglutinador de dichas fuerzas. Allende fue figura y símbolo</strong>. </p>
<p>Hoy, en un nuevo 11 de septiembre, a través de diversas miradas plasmadas en textos, posts o como quieran llamarles, retomamos la figura de a Salvador Allende como campo de interrogantes.  Con ustedes, nuestro humilde especial: <strong>&#8220;Allende Not Dead&#8221;</strong>.</p>
<div style="border:2px SOLID #000000;padding:1.2em;">
<img alt="" src="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/allende-3.jpg" class="alignleft" width="100" height="110" /><br />
<span style="font-size:15px;font-weight:bold;line-height:21px">Hernán Soto: se podía, no se pudo</span></p>
<p>Habla el periodista y subdirector del quincenario Punto Final, sobre el imaginario allendista a 38 años de su partida, la nacionalización del cobre y la ruptura de un sueño social. <a href="http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/hernan-soto-se-podia-no-se-pudo">Leer artículo</a>.</div>
<p></b></p>
<div style="border:2px SOLID #000000;padding:1.2em;">
<p><img alt="" src="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/Fidel-y-Allende.jpg" class="alignright" width="180" height="120" /><br />
<span style="font-size:15px;font-weight:bold;line-height:21px">Esa tarde, Fidel</span></p>
<p>Apuntes y reflexiones sobre la visita de Fidel Castro al gobierno de la UP, y su pasada por Valparaíso. <a href=" http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/esa-tarde-fidel">Leer artículo</a>.</div>
<p></b></p>
<div style="border:2px SOLID #000000;padding:1.2em;">
<p><img alt="" src="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/allende-pop.jpg" class="alignleft" width="100" height="127" /><br />
<span style="font-size:15px;font-weight:bold;line-height:21px">El glitter es la historia </span></p>
<p>El escritor Álvaro Bisama indaga en el arte de Carla Mc-Kay acerca de Salvador Allende, las estampitas patrióticas y las lentejuelas.<a href="  http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/el-glitter-es-la-historia/"> Leer artículo</a>.</div>
<p></b></p>
<div style="border:2px SOLID #000000;padding:1.2em;">
<p><img alt="" src="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/allende1.jpg" class="alignleft" width="160" height="120" /></p>
<p><span style="font-size:15px;font-weight:bold;line-height:21px">Allende, yo (yo) lo conocí</span></p>
<p>El (futuro) escritor, Marcelo Mellado, rememora cuando conoció al (futuro) presidente.<a href="http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/allende-yo-yo-lo-conoci"> Leer artículo</a>.</div>
<p></b></p>
<div style="border:2px SOLID #000000;padding:1.2em;">
<p><img alt="" src="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/obreros-chilenos.jpg" class="alignright" width="160" height="120" /><br />
<span style="font-size:15px;font-weight:bold;line-height:21px">Juan Demarchi: La fortuna de los anónimos</span></p>
<p>Contrario a sus dirigentes, los pobres no suelen tener biografías. Esa relación exacta es la que existe entre Juan Demarchi y Salvador Allende.<a href="http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/juan-demarchi-la-fortuna-de-los-anonimos"> Leer artículo</a>.</div>
<p></b></p>
<div style="border:2px SOLID #000000;padding:1.2em;">
<p><img alt="" src="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/MH.jpg" class="alignleft" width="160" height="120" /></p>
<p><span style="font-size:15px;font-weight:bold;line-height:21px">MH y el allendismo pop</span></p>
<p>El pintor qulipueíno que retrata a Allende como si continuara con vida.<a href="http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/mh-y-el-allendismo-pop/"> Leer artículo</a>.</p>
<p><b><br />
</b>
</div>
<p></b></p>
<div style="border:2px SOLID #000000;padding:1.2em;">
<p><img alt="" src="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/lentes.jpg" class="alignright" width="160" height="120" /></p>
<p><span style="font-size:15px;font-weight:bold;line-height:21px">5 canciones para recordar a Salvador Allende</span> </p>
<p>Soundtrack reciente, 5 canciones que escapan a las obvias.<a href="http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/5-canciones-para-recordar-a-salvador-allende/"> Leer artículo</a>.</p>
<p></b>
</div>
<p></b></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/allende-not-dead/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Hernán Soto: se podía, no se pudo</title>
		<link>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/hernan-soto-se-podia-no-se-pudo/</link>
		<comments>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/hernan-soto-se-podia-no-se-pudo/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Sep 2011 16:33:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Felipe Montalva</dc:creator>
				<category><![CDATA[allende not dead]]></category>
		<category><![CDATA[especiales]]></category>
		<category><![CDATA[hernán soto]]></category>
		<category><![CDATA[nacionalización del cobre]]></category>
		<category><![CDATA[punto final]]></category>
		<category><![CDATA[salvador allende]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ciudadinvisible.cl/?p=1179</guid>
		<description><![CDATA[Hernán Soto es periodista y subdirector del quincenario Punto Final. Conversamos con él sobre el imaginario allendista a 38 años de su partida, la nacionalización del cobre y la ruptura de un sueño social.]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Hernán Soto</strong> es periodista y subdirector del quincenario <a href="http://www.puntofinal.cl/">Punto Final</a>, revista de izquierda que ha mantenido su circulación -descontando el paréntesis de la dictadura- desde 1965.  Su posición política le costó la clausura el 11 de septiembre de 1973. Sus oficinas fueron allanadas y su material incendiado. Idéntica brutalidad fascista se abatió contra su equipo. Sus periodistas <strong>Máximo Gedda</strong> y <strong>Jaime Barrios</strong> fueron torturados y fusilados pocos días después del golpe militar. Uno de los fundadores de la revista, <strong>Augusto “El Perro” Olivares</strong>, se suicidó en La Moneda, poco antes de que lo hiciera su amigo <strong>Salvador Allende</strong>.</p>
<p>En 1970, al momento de la elección, Soto integraba el secretariado de los parlamentarios comunistas y trabajaba en el Senado. Tras el triunfo de Allende, fue <strong>subsecretario de Minería</strong>, entre 1970 y 1973.  El golpe militar lo sorprendió en el ministerio.  “No conocía al presidente, no me podría calificar de amigo suyo”, cuenta hoy.  Tras su prisión política, que se prolongó hasta 1975, se exilió y participó en la revista <strong>Araucaria</strong>. Gran parte del trabajo periodístico de Hernán Soto ha tenido que ver con uno de los hitos del gobierno de Allende: La nacionalización del cobre, de la cual se cumplieron hace poco que 40 años. A través de las páginas de Punto Final, Soto ha debido aclarar, traer datos y cifras al presente y cerrarles la boca a los minimizadores de la decisión cuprífera de Allende, neoliberales de distintos partidos que sueñan con la privatización de CODELCO. “Los orígenes de la idea de nacionalizar vienen de comienzos del siglo XX, dentro del objetivo de recuperación de las riquezas básicas chilenas”, señala; “esto aparece ya en la primera campaña de Allende en 1952. En 1960 se presenta el primer proyecto de nacionalización firmado por los senadores comunistas Elías Lafferte y Salvador Ocampo”.</p>
<p><strong>Pese al respaldo popular no fue una medida de fácil ejecución. ¿Con qué obstáculos se encontró  el gobierno de Allende para llevarla a cabo y en qué  medida alcanzó a cumplirlos?</strong><br />
—La nacionalización tenía el apoyo unánime de todas las fuerzas políticas representadas con el Congreso. Pero hubo  problemas legales, salvados mediante una reforma constitucional. Y problemas prácticos: fuertes fallas en el plan de expansión de los grandes minerales, éxodo de técnicos extranjeros, problemas con los supervisores manipulados por la derecha, problemas con los trabajadores especialmente en el yacimento de El Teniente y con menos intensidad en Chuquicamata; además, de los  embargos a las exportaciones del cobre de las minas nacionalizadas, bloqueo de repuestos desde Estados Unidos&#8230; Con todo, las minas siguieron produciendo, normalizaron su funcionamiento y entregaron más cobre que antes de la nacionalización.</p>
<p><div id="attachment_1188" class="wp-caption alignleft" style="width: 260px"><a href="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/allende-parada-militar.jpg"><img src="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/allende-parada-militar.jpg" alt="" title="allende parada militar" width="250" height="327" class="size-full wp-image-1188" /></a><p class="wp-caption-text">Salvador Allende, durante parada militar</p></div><strong>¿Por qué las ganancias del cobre nacionalizado no alcanzaron para hacer frente a la crisis económica desatada por la presión de Washington y de la derecha chilena?</strong><br />
—Las ganancias del cobre nacionalizado no fueron inicialmente muy cuantiosas. Hubo un alto costo en remediar las deficiencias de los planes de expansión. El precio del cobre cayó en los mercados internacionales. Estados Unidos interrumpió la mayor parte de las líneas de crédito. La conspiración interna -<em>la fórmula del caos</em>- desarticuló la economía (acaparamiento, mercado negro), baja de la producción agrícola, pagos fuertes para el servicio de la deuda externa, etc.</p>
<p><strong>La nacionalización del cobre se enmarca dentro del ideario de Allende de poder alcanzar el socialismo -por la vía democrática- a través del logro de una independencia económica, y que incluso hiciera posible el desarrollo. A la distancia, ¿Cree que este plan era posible?</strong><br />
—Creo que el proyecto socialista por vía democrática y con un modelo económico social de economía mixta (un área social, un área mixta y un área privada) era viable. La reforma agraria estaba llamada a elevar significativamente la producción de la tierra y la ampliación de la democracia y una nueva institucionalidad favorecería la cohesión social. Se podía. Pienso. Chile se habría insertado en un mundo multipolar con ayuda de países europeos, con apertura hacia todo el mundo incluyendo Estados Unidos, y fuertes vinculaciones latinoamericanas en el marco del Mercado Común que se impulsaba entonces. Habría sido necesario ampliar la base política hacia el centro. No se pudo.</p>
<p><strong>¿De qué  manera, durante la dictadura el logro de Allende de nacionalizar el cobre fue aminorándose y llegamos a la situación actual, con el gran poder de las transnacionales extractivas sobre el metal rojo?</strong><br />
—Una de las bases del modelo económico neoliberal aplicado aquí fue el libre ingreso de la inversión extranjera. Por razones políticas eso funcionó poco durante la dictadura, aunque quedó la base legal: el Decreto Ley 600 de Inversión Extranjera y la llamada “Ley Minera”. El grueso de las inversiones maduró ya durante la democracia. Actualmente, como se sabe, en manos de las transnacionales están los dos tercios de la producción de cobre. Codelco, constreñida legalmente a no invertir, sigue controlando un tercio. Con todo, desde la nacionalización de Codelco ha entregado al fisco más de 80 mil millones de dólares. Una cifra inimaginable.</p>
<p><strong>¿Qué opina de las demandas estudiantiles, hoy, que justamente señalan la renacionalización del cobre como base para lograr una educación pública gratuita y de calidad?</strong><br />
—En ese sentido, la demanda de los jóvenes de renacionalización es perfectamente justificada. E indispensable. Las utilidades de las transnacionales son colosales”.  </p>
<div style="border:2px SOLID #000000;padding:1.2em;">
<p><span style="font-size:15px;font-weight:bold;line-height:21px">Allende latinoamericano</span></p>
<p>Durante su vida como político, y luego como presidente, Allende tuvo una vocación latinoamericanista, marcada por su antiimperialismo declarado. Eso lo acercó en algunos momentos a otros líderes latinoamericanos como el peruano Víctor Haya de la Torre y Rómulo Betancur, en Venezuela. Viajó también hasta Buenos Aires, en 1973, a la toma del cargo de presidente Héctor José Cámpora. Cuenta Hernán Soto: “La vocación latinoamericana de Allende se origina, a mi juicio, en su propia biografía. En su juventud, en sus relaciones con Tacna,  chilena entonces con población mayoritariamente peruana, donde realizó su instrucción militar; así como sus antepasados que estuvieron con Bolívar o acompañando a O’Higgins en el Perú. Por otro lado, su militancia en el Partido Socialista que poseía una clara vocación latinoamericana. Pero, además, hay que señalar sus amistades con exiliados latinoamericanos, que a partir de 1930 llegaron por centenares a Chile, considerado en aquella época como un raro paraíso democrático en el continente. Trabó amistad con  los fundadores del APRA peruano y otros que se definían como antiimperialistas. Sin embargo, la revolución cubana provocó un quiebre. Allende optó por apoyarla por su mayor coherencia y solidaridad. No obstante, en su gobierno las relaciones con otros países latinoamericanos fueron prioritarias”.</p></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/hernan-soto-se-podia-no-se-pudo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>5 canciones para recordar a Salvador Allende</title>
		<link>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/5-canciones-para-recordar-a-salvador-allende/</link>
		<comments>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/5-canciones-para-recordar-a-salvador-allende/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Sep 2011 16:33:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ciudadinvisible.cl</dc:creator>
				<category><![CDATA[allende not dead]]></category>
		<category><![CDATA[especiales]]></category>
		<category><![CDATA[salvador allende]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ciudadinvisible.cl/?p=1121</guid>
		<description><![CDATA[A 38 años de su partida, y del momento en que la utopía posible fue desterrada de Chile, seleccionamos 10 temas capaces de renovar el imaginario allendista, 10 artistas que compusieron a la memoria del presidente Salvador Allende.]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>A 38 años de su partida, y del momento en que la utopía posible fue desterrada de Chile, seleccionamos 5 temas capaces de renovar el imaginario allendista, 5 canciones que escapan a las obvias, 5 artistas que compusieron a la memoria del presidente Salvador Allende y todo aquello que le rodeó.</em></p>
<p><strong>Los Miserables &#8211; &#8220;Siempre Vivirás&#8221;</strong></p>
<p>Con su disco &#8220;¡Date Cuenta!&#8221; (2000), la agrupación punk nacional <strong>Los Miserables</strong> marcó varios hitos en su carrera: habían ya migrado a una multinacional (Warner), seguían con la rabia adolescente a punta de crudas y críticas letras, y sus sonidos se acercaron al hard-core rap. Sin embargo, cual oasis, en medio del disco se encontraba esta linda y esperanzadora balada, dedicada a Salvador Allende.</p>
<p><iframe width="460" height="375" src="http://www.youtube.com/embed/UJG6wE7Ik1w" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p><strong>Jorge González &#8211; &#8220;Allende Vive (Y Yo Sé Dónde)&#8221;</strong></p>
<p>Sea como sea y sea dónde sea, <strong>Jorge González</strong> es Jorge González. Hace lo que quiere, habla de lo que quiere y dedica canciones a quién quiere. De su tercer disco como solista, &#8220;Mi Destino: Confesiones de una estrella de rock&#8221;, desprendemos el siguiente tema, que aparte de homenajear al presidente, realiza una aguda parodia al entonces Chile de Frei (1999).</p>
<p><iframe width="460" height="375" src="http://www.youtube.com/embed/k_MUyGNsibI" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p><strong>Redolés &#8211; &#8220;El Finao&#8221;</strong></p>
<p>&#8220;El finao era choro y consecuente, se agarró a balazos por su gente&#8221; nos dice en esta canción el poeta y músico <strong>Mauricio Redolés</strong>, uno que conoce de cerca el imaginario y consecuencia del pensamiento de izquierda.</p>
<p><iframe width="460" height="375" src="http://www.youtube.com/embed/Y11Ovymd22E" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p><strong>Francisca Valenzuela &#8211; &#8220;Salvador&#8221;</strong></p>
<p>Por más cercana al mundo del pop y soft rock que sea, la joven cantautora <strong>Francisca Valenzuela</strong>, ha participado en más de algún homenaje a Allende, ejemplo de eso es esta canción.</p>
<p><iframe width="460" height="375" src="http://www.youtube.com/embed/k2oxUrVzrSs" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p><strong>Chinoy &#8211; Solo Resistir</strong></p>
<p>Quizá menos directa que las anteriores, &#8220;Solo Resistir&#8221; del sanantonino <strong>Chinoy</strong>, es una tremenda apología a una memoria, a una lucha pasada, llena de belleza y nostalgia, a esos tiempos del gobierno popular liderado por el homenajeado que nos convoca.</p>
<p><iframe width="460" height="375" src="http://www.youtube.com/embed/d5D45XD1-lQ" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/5-canciones-para-recordar-a-salvador-allende/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>MH y el allendismo pop</title>
		<link>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/mh-y-el-allendismo-pop/</link>
		<comments>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/mh-y-el-allendismo-pop/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Sep 2011 16:33:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ciudadinvisible.cl</dc:creator>
				<category><![CDATA[allende not dead]]></category>
		<category><![CDATA[especiales]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[mh]]></category>
		<category><![CDATA[salvador allende]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ciudadinvisible.cl/?p=1228</guid>
		<description><![CDATA[El pintor que retrata a Allende como si continuara con vida]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Dentro de las revisiones de la figura de Salvador Allende en el arte, caso aparte es el del singularísimo pintor chileno <strong>Ricardo Contreras</strong> (1970), más conocido como <strong>MH</strong> (seudónimo proveniente de “Mención Honrosa”), residente en la ciudad de Quilpué. Su mirada <strong>irreverente y pop</strong> sobre lo popular -valga la redundancia- le ha permitido jugar con la imagen de Allende. “Él es un personaje de la cultura popular. (Y pintarlo) es también desentrañar la viga que sujeta lo que es un poco religioso, inamovible. Hay que mover (esas vigas) para meterlas dentro de un engranaje popular” refiere.  </p>
<p>En su óleo <strong>“La Última Tentación de Allende”</strong>, MH pinta, citando a la película de nombre parecido, a un Allende que <strong>no murió el 11 de septiembre de 1973 sino que se salvó</strong> y se puso a tener hijos con su secretaria, <strong>Miriam Contreras Bell</strong>, &#8220;la Payita&#8221;, y hoy, un poco más gordo y bonachón, ve los goles del <strong>Marcelo Salas</strong> en su casa decorada con los tics de los hogares de izquierda: <strong>El póster de Victor Jara</strong>, <strong>el busto de Neruda</strong>, <strong>las arpilleras</strong>. Algunos elevarían el grito al cielo (rojo). Pero MH tiene cosas que decir. Militó en las Juventudes Comunistas y, definitivamente, se cansó de esa pudibundez, profundamente reaccionaria en el mundo de izquierda. “Yo admiro a Allende como lo que fue pero detesto la religión y los endiosamientos. Inclusive, con esa idea que tiene cierta gente de izquierda de esperar otro Allende&#8230; Además, uno tiene una pertenencia con ese mundo de izquierda, y se siente con derecho a patalear allí porque es de uno mundo” concluye.  </p>
<div id="attachment_1232" class="wp-caption alignleft" style="width: 470px"><a href="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/la-última-tentación-de-Allende-MH.jpg"><img src="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/la-última-tentación-de-Allende-MH.jpg" alt="" title="la última tentación de Allende MH" width="460" height="345" class="size-full wp-image-1232" /></a><p class="wp-caption-text">&quot;La Última Tentación de Allende&quot;</p></div>
<p><strong>Una versión de este texto fue publicado en revista ciudad invisible #18, mayo, 2007.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/mh-y-el-allendismo-pop/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Esa tarde, Fidel</title>
		<link>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/esa-tarde-fidel/</link>
		<comments>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/esa-tarde-fidel/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Sep 2011 16:33:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ciudadinvisible.cl</dc:creator>
				<category><![CDATA[allende not dead]]></category>
		<category><![CDATA[especiales]]></category>
		<category><![CDATA[fidel castro]]></category>
		<category><![CDATA[plaza sotomayor]]></category>
		<category><![CDATA[salvador allende]]></category>
		<category><![CDATA[valparaíso]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ciudadinvisible.cl/?p=1259</guid>
		<description><![CDATA[Sobre la visita de Fidel Castro al gobierno de la UP.]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Renato Prado</strong></p>
<p>Nos habíamos encontrado temprano pues nos habían prestado una ventana en el pasillo del tercer piso del hotel Reina Victoria. Queríamos ver si efectivamente se llenaría la plaza Sotomayor y cómo. Quizás esto nos haría olvidar la derrota de la complementaria de julio, por 4637 votos. </p>
<p>En ese momento surgía desde calle Tomás Ramos una columna del <strong>Partido Socialista</strong>; simultáneamente lo hacía otra del <strong>MAPU</strong> por la calle Serrano, venían de la segunda comuna; había llegado también un tren con no menos de mil partidarios que avanzaron hacia la parte alta. Hacia el proscenio. Comentábamos que la plaza <strong>podría contener unos 60 mil partidarios</strong>, esa tarde.  </p>
<p>Se acercaba la hora y ya estaba colmada la plaza. Se agolpaban en bocacalles, balcones, terrazas; había mucha gente y banderas; muchas banderas, parecía que cada uno portaba una. Estrenaban las suyas la <strong>Izquierda Cristiana</strong>, movimiento hace poco formado. Era el <strong>1 de diciembre de 1971</strong> e íbamos a asistir, por primera vez, a un acto de masas con la presencia de Fidel Castro, en Valparaíso </p>
<p>Vi al <strong>Comandante Castro</strong> salir de la intendencia y subir a la plataforma. Vestía de verdeoliva, sin insignias, distinguiéndose del resto de las autoridades asistentes, todas de rigoroso traje con corbata y brillantes zapatos. Su porte y gesto también marcaban una diferencia. </p>
<p>Me acordé de mi abuela y de lo que muchas veces le había oído decir: “¿De dónde sacan que el Chicho es marxista? Ese toda su vida ha sido un pije”. Entonces comenzó el discurso al estilo fideliano, saludando una a una a las personas así como a cada institución, partido y movimiento presente. Y continuó: <strong>“Veo banderas&#8230; muchas banderas, banderas de todos los partidos que apoyan el gobierno que preside el compañero Salvador Allende, incluso banderas chilenas&#8230; pero no veo una sola que sea de la Unidad Popular&#8230;”</strong>. Así, sin más, un hombre que, sin duda, era un idealista desnudó sin rodeos nuestro idealismo e ingenuidad extremos. </p>
<p>Casi treinta años más tarde, yo establecería otra diferencia; la que existe entre ser un revolucionario y ser un revoltoso. </p>
<p>Doy por cierto este último párrafo, esa tarde y todas las tardes vividas. </p>
<p><strong>Publicado por primera vez en revista Ciudad Invisible #11, Chile, 2005</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/esa-tarde-fidel/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Juan Demarchi: La fortuna de los anónimos</title>
		<link>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/juan-demarchi-la-fortuna-de-los-anonimos/</link>
		<comments>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/juan-demarchi-la-fortuna-de-los-anonimos/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Sep 2011 16:33:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ernesto Guajardo</dc:creator>
				<category><![CDATA[allende not dead]]></category>
		<category><![CDATA[especiales]]></category>
		<category><![CDATA[anarquismo]]></category>
		<category><![CDATA[crónica histórica]]></category>
		<category><![CDATA[juan demarchi]]></category>
		<category><![CDATA[salvador allende]]></category>
		<category><![CDATA[socialismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ciudadinvisible.cl/?p=1210</guid>
		<description><![CDATA[El anarquista que formó teóricamente a Salvador Allende]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Las vidas de los pobres no suelen tener biografías</strong>. Mejor suerte tienen sus dirigentes. Esa relación exacta es la que existe entre <strong>Juan Demarchi</strong> y <strong>Salvador Allende</strong>. </p>
<p>La pista más nítida de la presencia de Juan Demarchi en la vida de Salvador Allende está en una célebre entrevista con <strong>Regis Debray</strong>, publicada en la revista <strong>Punto Final</strong>, el año 1971. </p>
<p>“Cuando era muchacho, en la época en que andaba entre los 14 y 15 años, me acercaba al taller de un artesano zapatero anarquista, llamado Juan Demarchi, para oír su conversación y para cambiar impresiones con él. Eso ocurría en Valparaíso, en el período en que era estudiante del liceo. Cuando terminaba mis clases me iba a conversar con ese anarquista que influyó mucho en mi vida de muchacho. Él tenía 60 o tal vez 63 años, y aceptaba conversar conmigo. Me enseñó a jugar ajedrez, me hablaba de las cosas de la vida, me prestaba libros&#8230;”. </p>
<p>Cuando Regis Debray le consulta respecto de esos libros, Allende acota: “Todos aquellos, digamos esencialmente teóricos, como de Bakunin, por ejemplo, y sobre todo, los comentarios de él eran importantes porque yo no tenía una vocación de lecturas profundas y él me simplificaba con esa sencillez y esa claridad que tienen los obreros que han asimilado las cosas”. </p>
<p>A partir de esta referencia, los biógrafos comenzarían a reiterar una y otra vez algunos de sus aspectos, pero sin profundizar en la figura de Demarchi y, al mismo tiempo, comienzan a instalar la idea de que <strong>es a través de él que Allende adquiere la conciencia de la lucha social</strong>. Otro ejemplo acaece en el libro <strong>“El Chicho Allende”</strong> de <strong>Carlos Jorquera</strong>, que sindica a Demarchi como “un zapatero del cerro Cordillera”, de Valparaíso, ubicado en las cercanías del puerto. Sin embargo, el propio autor nunca se ha referido al origen de este dato.</p>
<p>Sin embargo, considerando solamente la gran huelga de los trabajadores marítimos de 1903, con los cuerpos de los obreros asesinados dispersos por las calles, <strong>es extraño pensar que el joven Salvador Allende no tenía una leve sospecha de que algo no funcionaba del todo en el ordenamiento social</strong> que sostenía la ciudad de Valparaíso y, por extensión el país.  </p>
<p>En la época en que conoce a Demarchi, Valparaíso ya ha conocido la huelga mencionada, los fusilamientos luego del terremoto de 1906 y luego conocerá en profundidad la debacle social que generará la crisis del salitre, cuando miles de obreros de las salitreras del norte del país emigren hacia el sur, hacia Valparaíso y Santiago. En el puerto, las <em>ollas del pobre</em> se multiplicarán. </p>
<p>En ese contexto, se puede también arriesgar la hipótesis que el joven Allende se encontraba buscando, y uno de los hallazgos fue la cultura y la praxis obrera de Demarchi. </p>
<p>Pero, ¿quién era Demarchi? ¿Era zapatero, talabertero? La verdad es que la bibliografía no es generosa en datos. Incluso algunos, como el dirigente socialista <strong>Jorge Arrate</strong> se refieren a él difuminando su silueta:  </p>
<p>“¿Cuándo y por qué Demarchi llegó a Chile? Posiblemente llegaría a Buenos Aires, en algún barco de los tantos que trajeron a millones de italianos al Río de la Plata. ¿Por qué cruzó la cordillera? Quizá por amor, tal vez por haber delinquido, a lo mejor porque era tan aventurero que decidió cruzar las cumbres nevadas para ver cómo era el fin del mundo&#8230;”. </p>
<p><strong>Enamoradizo, delincuente o aventurero</strong>. Las tres posibles caracterizaciones de Demarchi, según Arrate. <strong>Jamás un revolucionario</strong>. </p>
<p><div id="attachment_1225" class="wp-caption alignleft" style="width: 210px"><a href="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/allende.jpg"><img src="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/allende.jpg" alt="" title="allende" width="200" height="303" class="size-full wp-image-1225" /></a><p class="wp-caption-text">Allende entre la multitud</p></div>Por ese camino no llegaremos muy lejos. Hay que buscar, entonces, en quienes puedan estar interesados en cautelar la memoria histórica de los suyos. Es así como encontramos la única relación biográfica que hemos logrado conocer. Es escrita por <strong>Manuel de la Tierra</strong>, y fue publicada en el periódico anarquista <strong>El Surco</strong>, en su sección “Siluetas de agitadores”. </p>
<p>Allí se señala que Juan Demarchi (o Giovanni De Marchi), nació en Turín en 1864. Desertó del ejército y viajó por Portugal, Marruecos, Francia, España, Brasil y Argentina. Llega a Chile a fines del siglo XIX, radicándose en Magallanes. Entre 1900 y 1904 vivió en la zona carbonífera de Lota y Curanilahue, donde participó en la mancomunal. Luego viaja al norte del país, donde se integra entre 1917 y 1918 a las Ligas de Arrendatarios, una forma organizativa que desarrollaron los anarquistas para tratar de superar el reflujo del movimiento obrero, originado a partir de la matanza realizada el 21 de diciembre de 1907 en Iquique. Del norte se dirige hacia Santiago y Valparaíso, en donde realiza labores de carpintero y zapatero. </p>
<p>Según esta nota biográfica, Demarchi aprendió español, francés y portugués. Participó en varios periódicos y organizaciones anarquistas. Esto último es algo que refrendan también <strong>Felipe del Solar</strong> y <strong>Andrés Pérez</strong>, en su libro <strong>Anarquistas: presencia libertaria en Chile</strong>, cuando señalan que Demarchi, junto a Armando Triviño, Juan Onofre Chamorro y Augusto Pinto, fueron destacados dirigentes sindicales que integraron la sección chilena de la Industrial Workers of the World (IWW). </p>
<p>Es precisamente en el cumplimiento de esas actividades que debe exiliarse hacia Argentina, para evitar la dictadura del general <strong>Carlos Ibáñez del Campo</strong>. Luego de participar de algunos fallidos intentos conspirativos, Demarchi regresa clandestinamente al país. <strong>Es detectado, detenido y relegado a la Isla Mocha</strong>. </p>
<p>Logra su libertad solo después de la caída de Ibáñez del Campo y, hasta su muerte, ocurrida el año 1943 en Valparaíso, continúa realizando activismo en pos  de sus ideales. El 7 de abril de ese año, unas trescientas personas acompañan a Demarchi en sus funerales. El hombre se despedía del mundo a los 79 años de edad. </p>
<p>La vida de Demarchi en Chile recorre la primera mitad del siglo XX. Allende recorrerá la segunda mitad. La intersección que ocurre en sus vidas es, entre otras cosas, la misma que ocurre en el movimiento obrero y popular y sus organizaciones políticas. Allende será uno de los prohombres del Partido Socialista de Chile, una organización que entre sus filas contará a varios militantes provenientes del anarquismo. Pero, como hemos visto, <strong>Demarchi no fue uno de ellos</strong>, él continuó enarbolando las banderas de la anarquía. Dos cosmovisiones, dos estrategias, dos maneras de definir y afrontar la lucha de clases en Chile.  </p>
<p>Ahora, a la distancia, parece pertinente la pregunta: ¿qué es lo que se quiere representar, cuando se menciona la figura de este zapatero anarquista italiano en la vida de Salvador Allende? </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/juan-demarchi-la-fortuna-de-los-anonimos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El glitter es la historia</title>
		<link>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/el-glitter-es-la-historia/</link>
		<comments>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/el-glitter-es-la-historia/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Sep 2011 16:32:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Álvaro Bisama</dc:creator>
				<category><![CDATA[allende not dead]]></category>
		<category><![CDATA[especiales]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[carla mc-kay]]></category>
		<category><![CDATA[salvador allende]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ciudadinvisible.cl/?p=1195</guid>
		<description><![CDATA[Sobre el arte de Carla Mc-Kay acerca de Salvador Allende ]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Las lentejuelas son la piel.</p>
<p>Las lentejuelas son los huesos.</p>
<p>Las lentejuelas son la silueta de la memoria que se actualiza, la sombra de los pequeños gestos con los que se fija el presente. En cierto modo, el trabajo de <strong><a href="http://carla-mckay.artenlinea.com/">Carla Mc-Kay</a></strong> (1979) remite a eso. <strong>“Pop la patria”</strong>, la instalación que montó en el centro de arte experimental La Perrera, en Santiago de Chile, el año 2009, indaga en cómo ciertos materiales -plotters con imágenes intervenidas, tapas de botella, viejos recortes de revistas escolares- delimitan las líneas de una iconografía ya gastada que era interpretada, de nuevo, en un presente donde adquiría nuevas significaciones.</p>
<p>En cierto sentido, lo más inquietante de la instalación es la sugerencia de un relato posible –acaso una comedia pop sobre la vida chilena- que une en su explosión glam las imágenes de <strong>Bernardo 0‘Higgins</strong> (el libertador de la independencia chilena, el amigo de San Martín, el violento hijo huacho que murió exiliado en Lima), <strong>Arturo Prat</strong> (el capitán alopécico de la Esmeralda, mártir suicida de la Guerra del Salitre, abogado, lector de Cervantes, espiritista confeso) y <strong>Salvador Allende</strong> (el presidente suicida, el amante inconfesable, el último héroe de la república) a partir de su dispersión en los rincones inéditos e imposibles de la cultura chilena.  </p>
<div id="attachment_1200" class="wp-caption aligncenter" style="width: 410px"><a href="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/pop-la-patria.jpg"><img src="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/pop-la-patria.jpg" alt="" title="pop la patria" width="400" height="268" class="size-full wp-image-1200" /></a><p class="wp-caption-text">Nuestros héroes en &quot;Pop la patria&quot; de Mc-Kay</p></div>
<p>En ese relato posible, Mc-Kay indaga en los discursos inminentes del Bicentenario chileno con una delicadez inusitada pero también con una libertad inédita. Recolectora de imágenes y objetos, su mirada ilumina los lugares donde a la épica le era imposible entrar: la intimidad de las laminitas escolares, las reproducciones truchas de los suplementos educativos, la degradación de los retratos oficiales en la pedagogía. En  todos ellos, <strong>la presencia de Allende llama la atención</strong>, al punto de que en el centro de la instalación la artista coloca un retrato donde la silueta del rostro del presidente muerto está delineado con lentejuelas de colores y un glitter minúsculo. Así, con sutileza, <strong>Mc-Kay se abre paso en lo grueso de los discursos aprendidos de la memoria nacional, en la hagiografía de una historia del estado que requería la postal de aquellos héroes para legitimarse a sí misma y cubrir sus fisuras</strong>.</p>
<p>Porque no hay acá nada kitsch acá o, mejor dicho, el kitsch funciona como una máscara del candor, el recuerdo íntimo que termina reestableciendo alguna clase de continuidad. Lo bello es que el ejercicio de Mc-Kay percibe justamente que la sobrevivencia de la memoria de los héroes descansa en el lugar opuesto al cuento totalizador de la leyenda nacional: agazapada en sus contradicciones, lee a los héroes como figurantes  de una especie de fiesta. Así, sobre Allende, Prat y O’Higgins Mc-Kay traza <strong>una genealogía que es paródica pero también terapéutica</strong> y que termina de completar ese muro de la memoria que se rasgaba en el documental <strong>“Salvador Allende”</strong>, de <strong>Patricio Guzmán</strong> o la imagen desquiciada brianpalmesca del final de <strong>“Llueve sobre Santiago”</strong> de <strong>Helvio Soto</strong>, por poner un par de ejemplos canónicos. Al contrario, construidos a escala humana, los collages y los próceres de lentejuelas de Mc-Kay evaden cualquier monumentalidad e ironizaban con su brillo el pixelaje de la memoria extraña del país.  </p>
<p><div id="attachment_1204" class="wp-caption alignright" style="width: 210px"><a href="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/allende-pop.jpg"><img src="http://www.ciudadinvisible.cl/wp-content/uploads/2011/09/allende-pop.jpg" alt="" title="allende pop" width="200" height="255" class="size-full wp-image-1204" /></a><p class="wp-caption-text">Allende en lentejuelas</p></div>De esta forma, a casi cuarenta años del golpe, a más de dos siglos de la declaración de independencia chilena, los retratos de Mc-Kay esbozan una iconografía sutil que resquebraja los lugares comunes del racconto nacional para desmontar su lugar en la tradición. Arte político, el despliegue glam y las miniaturas de “Pop la patria” se cuelan en el centro exacto de las preguntas chilena del Bicentenario pasado: <strong>¿Cómo narrar? ¿Cómo recordar la memoria nacional?</strong> Mc-Kay responde esta pregunta desde el lugar del ciudadano. En sus trabajos, la memoria carece de cualquier lógica discursiva que no sea el espacio concreto de la recuperación de los objetos plásticos con los que trabaja, de las imágenes que recolecta, del procedimiento de corte y confección del laberinto de la memoria.  </p>
<p>Quizás por ello, son importantes. En la ausencia del debate chileno sobre la escritura de la celebración bicentenaria (debate eclipsado, además, por la catástrofe del terremoto), este Allende de lentejuelas nos remite al hecho de que, en última instancia, lo que recordamos como país es lo que, justamente, queda fuera de los libros y que ese racconto –improvisado, vivo y contradictorio- se diseña siempre desde la vida cotidiana de los ciudadanos. Hay otra clase de fiesta ahí, en la mirada de Mc-Kay, una mirada colorida que no evade titubear entre la ironía y la sutileza pero jamás desde la sospecha. Este año, en que la figura de Allende ha sido sacudida por una revisión forense de las condiciones de su muerte (la tesis del suicidio cedió, de nuevo, a la del asesinato, antes de que sus huesos fueran exhumados) la obra de Mc-Kay nos recuerda la fragilidad del mito, lo complejo de su necesidad, la demoledora ternura de su resistencia. </p>
<p>El brillo es la salpicadura de la sangre. <strong>Las lentejuelas son la historia</strong>. </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ciudadinvisible.cl/2011/09/el-glitter-es-la-historia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
